Desde hoy, vivimos a crédito

Hoy es un día especialmente triste para la humanidad, con una problemática que pasa en su mayoría desapercibida pero cuyas consecuencias ponen en peligro nuestras estructuras sociales y económicas de forma real.

Hoy es el llamado “Earth Overshoot Day” o el día en el que gastamos nuestro presupuesto planetario. Lo que esto indica es que de toda la capacidad ecológica que tiene nuestro planeta para acogernos, hoy hemos acabado con lo que disponemos para el 2015. O sea que desde hoy hasta el 31 de Diciembre, estaremos viviendo en números rojos. Es como si hoy se le acabara la plata y el resto del año le tocara vivir sólo con su tarjeta de crédito. El problema es que este es un crédito imposible de pagar, que le tomamos prestado a la fuerza a futuras generaciones.

Este 2015, el día de la sobrecapacidad llega el 13 de Agosto, mientras que el año anterior llegaba 6 días más tarde, el 19 de Agosto. Si vamos unos años antes, para el 2000, esta marca en el calendario se encontraba por Octubre. Así que no sólo estamos viviendo a crédito si no que cada año lo hacemos por una parte más grande del año. Como consultor en sostenibilidad esto se siente como una calamidad deprimente y como financista, haciendo la analogía, es sencillamente un absurdo insostenible.

Dentro de todo el presupuesto gastado, las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) - o “huella de Carbono” - representan casi la mitad de nuestra cuenta ecológica, elevando nuestra demanda sobre la naturaleza a casi unos ¡1.5 planetas!… lástima que sólo tenemos 1. Lo que es peor, si continuamos con la curva de crecimiento en la demanda ecológica, necesitaremos 3 planetas para cubrir nuestro consumo en el 2050. Lo bueno es que Elon Musk, Richard Branson y Franklin Chang tienen tiempo para buscar cómo nos llevan al espacio, a ver si encontramos más planetas que gastar.

Aparte de esperar que los gobiernos se pongan de acuerdo para reducir nuestras emisiones globales, las empresas tienen la capacidad y los mecanismos para medir, verificar, reducir y neutralizar su propia huella, con los incentivos y mecanismos adicionales para lograr certificar estos avances y demostrar la responsabilidad extendida con el ambiente.

Si la huella de carbono es la parte más importante de esta demanda ecológica excesiva, ¿cómo enfrenta su empresa este tema?


SFS